Crea gratis tu carta de vinos digital con maridaje. Y cuando quieras ganar más, nuestro equipo te la firma y te pone el vino — mejor calidad y más margen, sin sumiller en nómina.
Elegir las botellas, firmar el maridaje y servir el vino: lo que un sumiller en plantilla haría por más de 30.000 € al año, desde gratis. Empiezas tú solo y subes de nivel cuando quieras ganar más. Tres planes, un solo interlocutor.
El asistente sugiere de dos formas: por el plato que va a comer o por sus gustos (color, cuerpo, fruta, presupuesto). En dos toques, el comensal recibe el vino exacto de tu carta con su afinidad y la nota firmada del sumiller. Así se ve hoy en Traspi.
Félix dice: roble joven de Ribera para el día a día. Fruta negra, especias dulces del francés y un final cómodo. Mi tinto de batalla para la brasa.
Sin instalar nada y sin saber de tecnología: entras, montas tu carta y tus comensales ya tienen un sumiller en el móvil.
Sube tus vinos con su coste, su PVP y su perfil de cata. Cada vino calcula su margen al momento.

Tu logo, tus colores —derivados de tu color de marca— y tu tipografía, con vista previa en vivo. La carta es tuya.

Por su plato o por sus gustos, recibe en el móvil el vino exacto de tu carta con su porqué firmado. Bilingüe ES/EN.

Auditoría de márgenes con filtros y gráficos: ves de un vistazo dónde ganas más en cada botella y dónde ajustar.

El 90% de los restaurantes en España compran el vino a dos o tres grandes distribuidores. Es cómodo: un pedido, reparto mañana, rappel a fin de año. El precio de esa comodidad lo pagan todos los que se sientan a la mesa.
Los mismos Riojas y Ruedas que el local de enfrente. Vinos que el cliente encuentra en el supermercado a mitad de precio, así que cualquier multiplicador honesto se nota. El restaurante no puede fijar el precio que necesita para mantener su margen sin que el comensal sienta que paga de más.
Sin nadie que le guíe, el cliente pide "el Rioja de siempre" por miedo a equivocarse. Bebe peor de lo que podría, paga más de lo que el vino vale, y la experiencia de vino se queda en trámite.
Productores de 20.000–60.000 botellas hacen vinos extraordinarios pero no tienen comercial propio ni cabida en el catálogo de un gran distribuidor, cuyo negocio es el volumen. Se quedan en tiendas de nicho.
Tres niveles y cada uno incluye el anterior: del que te montas tú solo (gratis) al que ponemos nosotros el vino y tú ganas más en cada botella. Sin permanencia más allá de la primera temporada. Precios sin IVA.
¿Abres local nuevo? Tenemos un arranque "Apertura" para nacer con la bodega resuelta desde el día uno — pregúntanos.

"Cada referencia que entra en una carta que firmamos la hemos catado pensando en esa cocina concreta. Si no mejora lo que ya hay, no entra. Nuestra firma va en la primera página."
SumillerPro es la marca de servicio del equipo de Vinario (Madrid, Chamartín): enólogos y sumilleres con años de relación directa con pequeños productores de toda España, y Vinario como proveedor que compra a bodega, almacena y reparte. Una marca, un equipo, una bodega.
Asador de lechazo en Lope de Rueda, 44. Su carta de 70 referencias —de etiquetas comerciales conocidas a pequeñas bodegas singulares, de Ribera a Tokaj— está firmada por el equipo de Vinario, viva en traspi.es con asistente de maridaje, y abastecida con SumillerPro Total, incluida la tienda "Llévatelos a casa". El equilibrio entre lo comercial y lo singular, con el asistente empujando los vinos donde el restaurante gana más.
Ver la carta de Traspi ↗Si produces menos de 100.000 botellas y tu vino aguanta una cata a ciegas, queremos probarlo. No somos un distribuidor de catálogo infinito: somos una carta firmada con cupo limitado.
Presentar mi bodega a cataSí, y es lo habitual. El plan Carta Firmada funciona con tus proveedores actuales: rediseñamos la carta con lo mejor de lo que ya compras más referencias nuevas donde haya hueco. La migración hacia SumillerPro Total, si llega, es gradual y la decides tú cuando los números te convenzan.
Se cambia. La carta es viva: analizamos rotación cada quincena y el equipo propone relevos. En SumillerPro Total, además, la reposición sigue a la venta real, así que no acumulas stock muerto.
Lo complementa. Atiende al comensal que no se atreve a preguntar y a la mesa que decide con el móvil en la mano, y libera a tu equipo en horas punta. En SumillerPro Total formamos a tu sala dos veces al año para que defiendan la carta con criterio propio.
Claro. Una buena carta no es dogmática: si tu clientela pide una marca concreta y rota, se queda. El objetivo es desplazar el centro de gravedad hacia referencias con historia y margen, no imponer un catálogo.
SumillerPro es la marca de servicio para hostelería del equipo de Vinario, el proyecto vinícola de Madrid (Chamartín) que dirige Félix Lanz, enólogo y sumiller I.F.E. Vinario actúa además como proveedor oficial: compra a bodega, almacena y reparte. Un contrato, un interlocutor.
La carta en papel y los PVP son tuyos y te los quedas. La plataforma digital, el asistente y las notas firmadas son parte del servicio activo. No hay permanencia tras la primera temporada de 4 meses.
La carta digital y la carta firmada las ofrecemos en toda España. El suministro con reposición quincenal de SumillerPro Total opera hoy en Madrid y alrededores y lo estamos expandiendo; para el resto de España estudiamos cada proyecto según agenda.
Además de tu carta de vinos con sumiller, tus platos pueden tener su propia carta digital pública: el mismo diseño, tu logo y tus colores, lista para un QR en la mesa. Sin protagonismo: el vino sigue siendo el centro.
Cuéntanos qué cocina haces y qué vino vendes hoy. Preparamos una auditoría de tu bodega actual y una propuesta de carta con números concretos: coste, PVP y margen, referencia a referencia. Sin compromiso.